Versículo para alguien que no existe

Ocurría en mi época del colegio, cuando aún enseñan a los púberos vulnerables a enredarse e inventar motivos para hacerlo. Yo, quise decir, yo, en mi nudo de confusiones, le pegaba el grito a Dios, quien me iluminaría con un versículo que encontraría al azar en la Biblia. A veces coincidía, a veces no. De una u otra forma, el sentimiento de culpabilidad por mi desapego a estas costumbres evitaban que pensara en alguna otra banalidad.

Ahora sospecho que mi hermana ha tenido algunos intentos de evangelizarme o convertirme o inquietarme o iluminarme. Llegó alguna noche del mes pasado y muy feliz me dijo: “Dios te enviará un versículo esta noche” y de la misma manera que yo hacía, tomó su Biblia para elegir con el dedo algún versículo. Para su sorpresa y la mía, cayó en una hoja en blanco. Respondí: “Gracias, estoy segura que ese es el versículo para mí”

Nunca fue un sarcasmo, talvez nunca va a saber todo lo que esa hoja en blanco significó para mí. Ella insistió: “No, no, no puede ser. Intentémoslo nuevamente” Y para mi conmoción, cayó en el siguiente versículo: “Mátame, que estoy agonizando”.

Es algo simple. No es culpa de nadie el no poder verlo tan sencillo.

2 comentarios:

ZeroHart 4 de marzo de 2009, 11:52  

No lo entiendo la verdad, si en serio se puede dear al azar ese tipo de cosas. Incluso si es una biblia, es una mno la que elige, Y se puede interpretar como quien quiere interpretarlo quien lo escucha. Para mi seria que la pagina en blanco es que no tengo nada trazado y el Matame que estoy agonizando seria como de que estoy pidiendo a gritos un cambio. Para poder escribir mi camino en esa hoja blanca

Recesionista 26 de marzo de 2009, 17:36  

Prefiero esta respuesta:

"estoy pidiendo a gritos un cambio"

Quién? (en otras palabras: asunto resuelto)