La muerte de Maharaj


“Martes, 8 de septiembre de 1981. Sri Nisargadatta Maharaj ha alcanzado hoy el mahāsamādhī a las 7:32 de la tarde, en el ashram de su residencia (…) Su respiración, que cada vez se hacía menos profunda, cesó por fin a las 7:32 de la tarde. Maharaj había hecho la transición de lo relativo a lo Absoluto con la mayor facilidad y paz. (…) La forma física del Maestro se fusionó con los elementos de que estaba hecha. Sería superfluo e inadecuado decir nada más acerca del maestro, y además sería completamente opuesto a las enseñanzas de Maharaj. La verdad se debe apercibir; si se le da expresión, se convierte en concepto”
(Balsekar, “El Buscador es lo Buscado”)

“¿Acaso no estabais ‘muertos’ antes de nacer? ¿Qué es la oscuridad, sino la ausencia de luz? ¿Qué es la ‘muerte’, sino la ausencia de ‘vida’? Y, lo que es más significativo, ¿acaso no es la ‘vida’ otra cosa que la ausencia de ‘muerte’?” (Maharaj)

~ El ego del buscador ~

Para “lograr” la apercepción de la Verdad, hay que librarse de la identificación con el cuerpo (también conocido como “yo”).

Las palabras “esclavitud”, “liberación” o “iluminación” pierden trascendencia. Decir que “sigo un camino para la liberación”, es decir que “yo existo”. Pero Yo estoy más allá del tiempo y el espacio, indudablemente “yo” en minúscula, es sólo un concepto. Todo lo fenoménico, perceptible y no perceptible, eso soy Yo.

Sin el ego del buscador no hubiera sido posible encontrar La Verdad, pero también significa que hay una identificación con el cuerpo. La buena noticia es que no hay nada que entender. ¿Acaso hay algo que un simple concepto deba entender?

No hay camino para un concepto y no hay lugar para ningún otro concepto. Se puede VIVIR percibiendo lo falso como falso y poco a poco, ese “yo” y su efecto dualista se desvanecen.

Maharaj dijo: “Podéis hacer preguntas, pero hacedlo sin identificaros con el cuerpo”. Entonces ya no había qué preguntar, ni “alguien” que lo hiciera.

Buscando algo o dejar de buscar

Debe ser la estructura occidental (como suelen decir) lo que hace difícil absorber la simplicidad de la Verdad. Pero ya es hora de superar la verdad sobre la percepción. La Verdad es que lo manifestado y lo inmanifestado son uno, verlos separados es una consecuencia del dualismo. La percepción es la percepción, sujeta siempre a la consciencia.

Entonces, veo a un “concepto”, un “mi”, “yo”, “mío” acorralado. A veces sale el sol y la sombra desaparece, pero mientras haya cuerpo hay consciencia, sin embargo hoy el adjetivo “tormentoso” pierde significado.

Y ya queda poco que decir. Me conmovió profundamente encontrar hermosos blogs como el de “lecturas advaita”, sobre todo porque los posts consisten en una selección de un texto advaita y eso es todo. Otros, se dedican a compartir su claridad, lo cual me parece honorable. Me pregunté el motivo de este blog… ciertamente cuando lo inicié, aun quedaba algo por decir de un “yo” que no existe, y pensar en eso fue razón suficiente para reírme un largo rato, y sentir algo de pena.

Amigos que me leen, poco a poco veo nada que se pueda decir sobre “mi”, un concepto limitado por el espacio y el tiempo.

Soy la que soy, somos uno.