Hablar con extraños

6 de Noviembre, 2009

(…)


A-Nunca sabemos cuando seremos víctimas.

B-No tengo problema con la muerte ni con el “depredador”

A-¿Acaso no tiene miedo de que la conciencia viva por más tiempo que el cuerpo?

B-No. Hay razones.

A-¿Científicas, acaso?

B- No sé

A-Explíqueme

B-Tengo un problema con los conceptos. Conciencia es un concepto. Cuando estoy durmiendo… ¿donde esta la conciencia? No puedo tener miedo a que perdure más que el cuerpo, ciertamente lo que llamamos conciencia, no es algo permanente.

A-¿Eso es todo?

B-No. El miedo es consecuencia de un gran contexto. En este momento podría temer que “mi cuerpo” muera, pero “yo” siga consciente fuera de él. Pero “yo” sigue siendo un concepto caótico.

A-¿Acaso no somos reales? ¡Los sentimientos son reales! Es ridículo.

B-Ridícula es la manera en la que aprendemos a “sentirlos”.

A-El odio es real

B-¿Cómo explica que no se sienta un concepto global de odio?

A-No lo sé. Si lo siento, es real.

B-Usted lo piensa.

A-Yo soy real.

B-¿Y quién es ese que va a permanecer consciente, aún después de haber perdido la consciencia sobre su cuerpo? Aún en manifestación, no hubo permanencia en eso que llamamos “yo”. Mírese año tras año. ¿Cuál de esos es el que vivirá aún después de haber “muerto” su cuerpo?

A-Eso es filosofía básica.